Saturday, March 15, 2008
RIOS VENDIDOS
Por: Carlos Pérez Alvarado
“Chile es el país más desarrollado de América Latina” es la frase con que comienza el programa “En Portada” de la TV española (TVE) titulado: “Ríos de vida, ríos vendidos” que realizó una profunda y objetiva investigación periodística sobre la construcción de varias mega centrales hidroeléctricas en la Patagonia chilena, describiendo particularmente los emprendimientos de Endesa y Colbún en los ríos Baker y Pascua en Aysén y en el río Puelo en la X región, reportaje que fue emitido para toda España el domingo 24 de febrero a las 21:30 Hrs. (es decir, en horario “prime”). Tal afirmación puede ser el único “lapsus” de su periodista y conductor Juan Antonio Sacaluga debido a que tal premisa es, al menos, debatible y no se condice con el cúmulo de información que se entrega allí mismo y que denuncia una serie de situaciones que se contradicen con las políticas de un país verdaderamente desarrollado, como lo son los tremendos impactos ambientales, sociales y culturales que están implicados, o lo inédito que resulta que Endesa-España controle el 80% de los derechos de aguas y el 92% de la energía eléctrica de todo el país y que le reportan a esa empresa las tres cuartas partes de los mega ingresos que obtiene en toda la región.
En ese país europeo el tema no es para nada desconocido, sobre todo porque está involucrada una de las mayores transnacionales españolas cuyo declarado objetivo es convertirse en el mayor generador de energía del mundo, algo para lo cual sus proyectos en la Patagonia resultan indispensables. Recordemos que España se encuentra a pocos días de las elecciones presidenciales y el anterior Presidente de Endesa, Manuel Pizarro, será candidato y número dos del Partido Popular por Madrid y eventual vicepresidente del gobierno de Mariano Rajoy, si éste le gana a Rodríguez Zapatero, del PSOE. El polémico Pizarro fue nombrado presidente de la eléctrica en sustitución de Rodolfo Martín Villa el año 2002 y es amigo íntimo del ultra derechista José María Aznar, admirado en Chile por los partidos UDI, RN y parte de la DC, coincidentemente firmes partidarios de la construcción de estas represas. Por esta razón, los antecedentes que mostró el programa de TVE son de real interés para los 35 millones de ciudadanos llamados a votar en la península ibérica.
En Portada se repitió el miércoles 27 de febrero a través de la señal internacional de TVE, multiplicando por millones la audiencia en casi todo el Planeta, la que ha podido enterarse de la oposición de algunos pobladores de la zona a vender sus tierras que serían inundadas y de su negativa a renunciar a su orgullosa forma de vida. Quedó claro que estos megaproyectos jamás serían aprobados en Europa, que toda la energía producida se iría enteramente a Santiago a través del tendido más largo del mundo, que los gobiernos democráticos -hasta el momento- nunca han rechazado la construcción de una central y que ex funcionarios de estas administraciones han terminado siendo directores de la empresa (como el socialista y ex Ministro de Lagos, Jaime Estévez).
También quedó claramente establecido que Endesa se negó a responder las acusaciones por sus promesas incumplidas con la comunidad pewenche desplazada por la construcción de Ralco y Pangue y el gerente de Hidroaysén insistió con la falacia que las represas de Hidroaysén reemplazarían a 7 centrales a carbón (o sea, la peor de las alternativas) lo que las haría más “amables” con el medio ambiente. Finalmente el gobierno, a través del Ministro de Energía Marcelo Tokman, solo atinó a plantear que, en el caso Ralco, no tiene reproches que hacer y debió admitir su ignorancia sobre la solicitud de los derechos mineros pedidos por una sobrina de Augusto Pinochet, y ex directora del Servicio Nacional de Geología y Minería, Sernageomin, cuyos abogados declaraban domicilio en la misma dirección donde se encuentran las oficinas centrales de Endesa en Santiago.
La espectacular fotografía y los paisajes prístinos de nuestra amenazada Patagonia, sin duda motivo de orgullo para todos los ayseninos, que se mostraron en un programa de TV de alcance global, como ninguno que se haya visto en Chile, contribuyen a sensibilizar, divulgar y difundir por el mundo las reales dimensiones de una idea incompresible y descabellada en un país realmente desarrollado y bien informado.
Me pregunto si lo habrá visto nuestra Presidenta.
Radio Santa María, 07.03.08
MENTIRAS DE DESTRUCCION MASIVA
Por: Carlos Pérez Alvarado
Hace cinco años el mundo entero estaba pendiente de la inminente invasión de EE.UU. a Irak, la que finalmente se concretó el 19 de marzo de 2003. En febrero de ese año el Secretario de Estado (o Ministro de Relaciones Exteriores) de la Casa Blanca Colin Powell intervino ante el Consejo de Seguridad de la ONU para presentar una serie de “pruebas” que demostraban la tenencia y el desarrollo de armas de destrucción masiva por parte del “brutal” régimen de Sadam Husein. Tales pruebas en realidad sólo aumentaban el cúmulo de mentiras que utilizó el gobierno de W. Bush para atacar a un país soberano con el evidente fin de apoderarse de su petróleo y establecer por la fuerza un área de influencia y dominación en ese estratégico rincón del planeta.
La mayoría de la población mundial se oponía a una acción militar y en muchas ciudades de la Tierra millones de personas salieron a las calles a manifestar su rechazo. Pero, no hubo caso; nada pudo detenerla. Desoyendo incluso a la ONU, se perpetró una invasión que, después de 5 años, sólo ha traído muerte y destrucción a un país considerado cuna de la civilización. Esas mentiras fueron alentadas y sostenidas por la prensa interesada y la población estadounidense no pudo (o no quiso) escuchar las advertencias sobre lo que podía venir. Las peores consecuencias de esta agresión eran enteramente previsibles pero debido a la arrogancia de los señores de la guerra y de algunos gobiernos aliados jamás tuvieron tiempo de imaginar siquiera el escenario como el que hoy se vive en Irak, en la práctica de derrota. Es necesario que mueran miles más todavía hasta que reconozcan que se equivocaron, que el mal ya está hecho. No habrá compensaciones como debería, sencillamente se irán, cerrando otro bochornoso capítulo en la historia mundial, mientras sus líderes y su población permanecieron impávidos y cómplices de lo sucedido. El poder militar continúa en sus manos, por decadentes que sean las ideas que defiendan.
Guardando las proporciones, obviamente debido a cantidad enorme de víctimas inocentes que mueren día a día producto de las bombas en Irak, imaginemos que un día en el futuro una gigantesca empresa como la transnacional española Endesa junto a algunos aliados como Colbún (del grupo Matte), u otros, se aparecen por Aysén para inundar miles de hectáreas en su territorio, desembarcando inmensos camiones y retroexcavadoras en lugar de tanques, transportando sus turbinas generadoras protegidos por un pelotón de carabineros armados y blindados (como sucedió en el Alto Bío-bío), represando el curso de sus ríos a diestra y siniestra mediante muros de concreto de más de 100 m de altura, ocupando un contingente de miles de trabajadores, con cascos verdes, amarillos o blancos, en vez de soldados, la mayoría hombres, todos ellos venidos desde fuera de la región, especialmente entrenados para operar maquinaria pesada y divertirse como en sus lugares de origen.
Si la política y los políticos siguen dedicados a llevar agua a sus propios molinos y la prensa nacional colabora activamente en la campaña del terror (“o las represas o el caos”) el peor escenario que puede resultar de la construcción de las mega represas en la Patagonia es de nuevo previsible; Solo basta que ocurra lo mismo que en Ralco, o que la gente de Aysén continúe pagando elevadas cuentas de energía (como actualmente pagan en Santa Bárbara a muy pocos Kms. de la mega central de Endesa). Qué terrible sería si, por alguna contingencia climática, Hidroaysén se viera obligado a liberar millones de m3 de agua río abajo del Baker, como en el año 2006 cuando Endesa abrió las compuertas de Pangue y Ralco, aumentando el caudal del Bíobío y agravando las inundaciones que se llevaron la vida de al menos 7 personas.
Como en EE.UU., primero fueron las armas de destrucción masiva, luego la libertad, la democracia o la lucha contra el terrorismo, en Chile el discurso del poder económico y sus aliados incluye más de una falacia. El Ministro Pérez Yoma, como Colin Powell en la ONU, nos recuerda la grave crisis energética que afecta a Chile, la que sólo se resolvería con las represas de Hidroaysén “allá en el sur”, aunque en verdad no lo podría hacer antes de 2013, cuando terminarían la primera de cinco represas. Nuestro parlamentarios, ya sea apoyando derechamente la idea o manteniendo una irresponsable distancia intentan convencernos de un supuesto “desarrollo” asociado a la intervención capitalista de un recurso natural estratégico como el agua, regalado a intereses privados extranjeros, sin que nadie apuntara a La Moneda con un misil. ¿De qué desarrollo hablan?, no creo que el del Alto Bíobío donde Endesa prometió un montón de beneficios a los pewenches desplazados por la inundación, pero que en gran parte no cumplió. Los medios, en manos de esos mismos poderosos grupos económicos o familias, insisten que la invasión de la Patagonia a cargo de sus socios respetará al medio ambiente y no muestran, no informan, o no escuchan, a los que marchamos en las calles para oponernos.
Ojalá nunca tengamos que arrepentirnos por permanecer impávidos a las consecuencias que pueden acarrear estas mentiras de destrucción masiva con las que intentan convencernos y que podrían acabar con gran parte de una región considerada cuna de naturaleza virgen.
Radio Santa María, 29.02.08
FIDEL
Por: Carlos Pérez Alvarado
Fidel Castro ha renunciado a la presidencia de Cuba y todos opinan. El presidente de EE.UU. fue uno de los primeros y dijo; "Veo esto como el comienzo de la transición democrática para el pueblo en Cuba". Continuó afirmando que "EE.UU. ayudará a los cubanos a obtener las bendiciones de la libertad", al tiempo que el Depto. de Estado (RR.EE.) anunciaba que el embargo con el que mantiene sometida a la Isla desde 1962 continuará aplicándose sin cambios en el futuro cercano.
Como de costumbre, junto a la de otros líderes mundiales, esas frases de W. Bush se repetirán en todas las televisiones del mundo sin que, en nuestro país, alguien cuestione la autoridad moral que tiene ese presidente para opinar respecto de Cuba; Convengamos en eso -como mínimo- antes de establecer una discusión razonable acerca de lo que Fidel Castro y su revolución representa para su pueblo. Ello porque EE.UU. sencillamente no está en condiciones de cuestionar, por ejemplo, el respeto de los DD.HH. en la Isla cuando ellos mismos tienen en ese territorio, por fuerza de las armas, un enclave donde desde 2003 cerca de un millar de prisioneros, árabes principalmente, acusados de terroristas, están o han pasado por la cárcel de la Bahía de Guantánamo sin que ni siquiera se les haya formulado cargos, sometidos a probadas torturas y víctimas de un sistema jurídico especial que infringe todas las normas del derecho internacional. Esa potencia promueve y recibe con todos los beneficios a los que escapan del régimen “dictatorial” de Cuba, pero rechaza, incluso asesina y discrimina (si lo logran) a más de un millón de mexicanos que cada año intentan cruzar su frontera.
Como es lógico, a través de su vocero, nuestro gobierno también entregó su opinión manifestando que “después de más de 40 años ha culminado una etapa y el Gobierno espera que tanto el pueblo como el gobierno cubano adopten los caminos que soberanamente ellos decidan (...) que los conduzcan a un camino, a un horizonte". No es para nada parecido a lo que dicen en Washington aunque más adelante reconozca que Castro "es una persona importante más allá de la adhesión que tanto en Chile como en el mundo genera, así como de rechazo". La verdad es que el rechazo acérrimo viene más que nada del país del norte y se contagia en muy pocos otros lugares del mundo. Recordemos que en octubre de 2007, 184 países condenaron en la ONU el embargo mencionado más arriba y sólo 4 estuvieron a favor de continuarlo (EE.UU., Israel, Las Islas Marshall y Palau).
Por otro lado, expresiones tan predecibles como las vertidas por personeros de la derecha chilena son escasísimas en otros países, muy distantes de las emitidas en Brasil, Argentina y en gran parte de Latinoamérica. Fidel parece ser una “obsesión” para ese sector político y una parte de la Concertación (lo mismo que Hugo Chávez), incluyendo a muchos socialistas que en su juventud marcharon en defensa de la revolución cubana y que hoy, como partícipes o asesores del actual gobierno, parecen avergonzarse de ese pasado. Creo que es tiempo de rectificar y superar esos prejuicios y críticas que vienen desde la época de Pinochet y en lugar de censurar un sistema diferente y legítimo de gobierno, deberíamos establecer relaciones mucho más estrechas y respetuosas con La Habana y su nuevo gobierno, por el bien toda la población. Imaginemos cuánto podría aportar a la salud pública, a la educación, a la cultura o al deporte en nuestro país, algunas de las ramas en las que Cuba (con embargo incluido) supera a varias naciones que se dicen “desarrolladas” y las que quieren que nos parezcamos.
EL ESTADO DE DERECHO
Por: Carlos Pérez Alvarado
Cuando en el año 2004 el ex Ministro de Economía, Minería y Energía Jorge Rodríguez Grossi dijo que en “Aysén no vive nadie” no hubo dudas que esas palabras encerraban un abierto respaldo al mega proyecto Alumysa que pretendía construir una refinería de aluminio y tres grandes centrales hidroeléctricas cerca de Puerto Aysén. Aunque era miembro de la Conama y su jefe, el Presidente Lagos, jamás desautorizó sus dichos, esa postura generó unánime condena en un amplio sector de la opinión pública regional y nada le ocurrió al tri-ministro quien estaba apartándose abiertamente del Estado de Derecho imperante en Chile pues la idea de Noranda debía cumplir con un proceso que está estipulado en las leyes y que obliga a todos los proyectos de inversión someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en el que Rodríguez Grossi tiene voz y voto pero está obligado a ser imparcial.
Si una autoridad designada y de confianza presidencial es capaz de emitir expresiones de este tipo cabe preguntarse qué sucede con los mandos medios. Ello a propósito de lo sucedido hace unos días cuando, nada menos que el Ministro del Interior, el Sr. Edmundo Pérez Yoma se atrevió a plantear que el Gobierno debe impulsar “con toda la energía posible” las centrales de Endesa-Colbún en Aysén. Recordemos que el Ministro del Interior es quien subroga a la Primera Autoridad cuando ella se encuentra fuera del país transformándose por algunos días en el Vicepresidente de la República y sus palabras –suponemos todos- se encuadran dentro las políticas de la administración de la Presidenta Bachelet. Todos los demás ministros, subsecretarios, directores nacionales, intendentes, seremis, Jefes de Departamentos, secretarias, deben cumplir con las órdenes superiores inspiradas en esas políticas públicas, definidas con anterioridad en sus programas de gobierno.
De esta menera, a partir de hoy algunos de esos funcionarios pueden sentirse libres de apoyar públicamente la materialización de las megarepresas. De hecho casi en los mismos términos ya se manifestó la Ministra del Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, y pueden venir más. Otros no querrán aparecer como contradiciendo lo que dice al jefe y habrá también cautela, como la expresada por la Intendenta de Aysén Sra. Silvia Moreno quien se desmarcó de los dichos de Pérez Yoma (su superior directo), planteando el recurrido discurso del “Estado de Derecho”, que se debe respetar y en el cual debemos confiar.
Sin embargo y a propósito de ello, mucho se le puede cuestionar al actual Estado de Derecho Sra. Intendenta; partiendo de la base que se sustenta en una Constitución política que nunca ha sido legitimada en un plebiscito, creada durante el régimen de Pinochet y modificada varias veces hasta el año 2005 en un acuerdo político de cúpulas que fue posteriormente ratificado en el Congreso sin la más mínima participación de la ciudadanía y sus organizaciones. Ese Estado de derecho ha permitido que se aprueben proyectos extremadamente polémicos y contaminantes como Pascua-Lama, Celco, las centrales térmicas de Renca y Huasco y –recientemente- una planta de gas propano en Peñalolén. Ese Estado de Derecho es el que no permite que las minorías tengan representación en el Parlamento gracias al inmodificado Sistema electoral binominal o aplica leyes cuestionadas por la comunidad internacional como la Ley antiterrorista a los presos mapuche. Finalmente, y para no extender esta lista, el actual Estado de Derecho que nos rige no ofrece ningún mecanismo que sirva para recuperar los derechos de agua, insólitamente en manos de empresas privadas extranjeras y favorece el traspaso de nuestros recursos naturales a la expoliación.
Ciertamente todos debemos acatar ese Estado de Derecho so riesgo de ir a parar a la cárcel si nos apartamos de esas u otras leyes, pero estoy cierto que en un verdadero Estado de Derecho los dichos del Ministro alcanzarían por lo menos para una acusación constitucional, tal como debió haber ocurrido en el caso de Rodríguez Grossi, por ejercer –desde el poder- una ilegítima libertad de no respetarlo, sin que nadie ponga orden en el intervencionismo desatado que estas autoridades designadas y provisionales cometen en favor de grupos económicos privados.
Radio Santa María, 15.02.08
REDES
Por: Carlos Pérez Alvarado
La televisión de libre recepción, es decir los canales “nacionales” (que en realidad son de Santiago), demoraron más de una década en llegar con sus señales a algunos pueblos de nuestra región. Hasta hoy en más de la mitad de ellos no se puede ver Chilevisión, Mega o La Red, si no es a través de la moderna TV satelital, la que resolvió con creces el problema técnico para obtener la señal, pero que está disponible sólo para quienes pueden pagarla. A diferencia de TVN, que pertenece al Estado pero que es manejado políticamente por un directorio controlado por la Alianza y la Concertación en parte iguales, todas las redes nacionales de TV son privadas.
Es lógico entonces que ninguno de ellos jamás haya estado interesado en invertir en dotar de sus señales a poblados como Puerto Bertrand o La Tapera. De hecho muchas localidades pudieron ver por primera vez TV recién a principios de los 90 gracias al Padre Antonio Ronchi que instaló parábolas por toda la región. En 1994 el gobierno de Patricio Aylwin gestionó unos pocos recursos para reemplazar esas precarias instalaciones por una estación y una señal un poco más dignas, aunque fuera para ver exclusivamente el canal de “todos los chilenos”. Actualmente el Estado entrega algunos recursos para corregir la pobre realidad de esos lugares apartados y de escasa población, sin embargo en los hechos no existe la voluntad necesaria para que la mayor parte de Aysén pueda ver todos los canales que operan o están disponibles en Chile. Menos aún se incentiva la creación de canales locales.
En otro plano, aunque nunca ha sido gratis hablar por teléfono, con los celulares ocurre un fenómeno parecido. En este caso las empresas que prestan el servicio también son privadas, más aún son extranjeras. La antigua Compañía de Teléfonos de Chile (CTC), que se demoraba meses en poner un aparato domiciliario, ahora es propiedad de capitales españoles y, junto a otras, también transnacionales, se esfuerzan por ofrecer equipos de última generación a la gente, siempre y cuando viva donde estén plantadas sus antenas, o donde haya suficiente población para que valga la pena invertir en la instalaciones de rigor.
A pesar de las jugosas ganancias, obtenidas principalmente de las deudas que el usuario contrae con ellas, esas empresas no están obligadas a operar en lugares donde no les es rentable. A modo de ejemplo, Entel registró ganancias netas por de más 35 mil millones de pesos entre julio y septiembre de 2007 y Movistar más de 92 mil millones en los 9 primeros meses del mismo año (un 273% más que en 2006), pero a ninguna de ellas le interesa tener clientes en Ñirehuao o Puerto Sánchez. Otra vez Estado debe intervenir, tarea que recién acaba de emprender, pero todavía existe un notorio déficit en la cobertura regional de un servicio que debiera estar al alcance de todos por igual, por el que debiera pagar un precio justo sin llegar éste a transformarse en un negocio ultra rentable para esas compañías que eluden o se les permite operar sin ninguna responsabilidad social.
Son esas mismas empresas las que manejan el servicio de Internet, virtualmente como otro negocio más. La Unión Internacional de Telecomunicaciones UIT, publicó un estudio que demuestra que en Chile pagamos 80 veces más que los países desarrollados por conexiones que se venden como banda ancha y que ni siquiera cumplen con las normas mínimas para ofertarse de ese modo. Nuevamente el Estado, en el caso de Aysén, debió subvencionar la extensión de la red de fibra óptica y es de esperar que prontamente sus beneficios lleguen a cada rincón de la región, en igualdad de condiciones.
La excelente idea de “iluminar” gratuitamente con la señal de Internet la Plaza de Armas de Coyhaique, igual como sucedió en diciembre de 2006 en todo Puerto Aysén, es el primer paso hacia la expansión y la “democratización” de éste y otros servicios que la ciencia y la tecnología ponen al alcance de los seres humanos para su beneficio, un ejemplo que nos acerca a lo que realmente me perece justo, necesario y posible. En suma; un derecho.
Radio Santa María, 08.02.08





