TV NACIONAL V/S TV LOCAL
Por: Carlos Pérez Alvarado
La inusual ola de temblores que han azotado la zona y que mantiene la preocupación entre su población, ha dado pié para que los principales medios de comunicación de la capital vuelvan con sus cámaras y grabadoras para despachar notas para las radios, fotos para los diarios e imágenes para los canales de TV. Para que suceda esto, sobre todo en el caso de la TV, las noticias deben ser muy atrayentes, sólo así los jefes de prensa en Santiago se animan a enviar un equipo periodístico, que cuesta mucho financiar si el tema no lo ameritara. Una repetición de lo que ocurrió en 1991 con el Hudson sin duda puede tener tremendos dividendos de “rating”, que es por lo que se guía este negocio.
Actualmente la Televisión en Chile es únicamente comercial. Los canales con redes nacionales (TVN, TV-UC, Mega, Chilevisión y La Red) son medios privados, o casi, en el caso de TVN, que funciona con una lógica de “industria” de la entretención, la información y la educación. Un análisis medianamente acabado sobre si los canales efectivamente cumplen, al menos en parte esas tareas, ocuparía libros con conclusiones diversas, sin embargo lo que sí está muy claro es que la región de Aysén, como todas las demás, sólo es atendida por esos grandes medios en muy contadas ocasiones, generalmente cuando las emergentes noticias tienen ribetes de tragedia. Este escenario explica el tono marcadamente centralista de sus informativos y de su programación en general. Ni a una señora de La Tapera o un a señor de Vallenar le pueden interesar los problemas del Transantiago o los hoyos de la Avenida Matta, pero no tienen forma de cambiar esa situación, ni siquiera con el control remoto del televisor en la mano.
Las normas que regulan la TV en Chile obligan a estas empresas –por lo menos- a autofinanciarse y el ahorro se convierte en una práctica habitual y necesaria, define contenidos y políticas de cobertura y expansión del servicio. Para ningún canal es justificable instalar estaciones en pueblos pequeños y ésa es la razón por la que no tienen presencia en muchos lugares de la undécima región, principalmente las señales de Mega y de Chilevisión que ni siquiera están disponibles en Puerto Aysén. En cambio TV-UC y TVN operan en la mayoría de ellos, aunque en el caso del canal nacional no siempre son parte oficial de la red, lo que los desliga de su mantención técnica traspasándoselas a los municipios respectivos, derivando muchas veces en la suspensión de las transmisiones por largos periodos de tiempo. Así, la gente que no puede pagar el sistema alternativo de televisión satelital, puede estar viendo sólo uno, incluso ningún canal de TV; como en Puerto Cisnes cuyos habitantes no pudieron ver el último campeonato mundial de fútbol que se efectuó en Alemania en 2006 y hasta el día de hoy el problema persiste, a menos que se invierta una cantidad de dinero fuera del alcance de ese municipio y la comunidad. En Puerto Bertrand funciona sólo TVN y no muy bien, en Ñirehuao se cortó hace un tiempo, en Mallín Grande sólo se ve TV-UC, etc.
Aunque existen algunos fondos gubernamentales, como los del Consejo Nacional de Televisión, en nuestro país todavía no se implementa un modelo nuevo y moderno de TV que además fomente la creación de canales locales, que puedan asociarse y establecer redes regionales de apoyo mutuo, con una infraestructura técnica y profesional adecuada que les permita, por ejemplo, mantenernos informados de mucho mejor manera acerca de lo que está sucediendo con los temblores en Puerto Chacabuco que como lo están haciendo las cadenas nacionales que, con el afán de hacer más atractivos sus despachos enfatizan sus aspectos negativos causando más daño que beneficio a nuestra región. Se requiere un marco regulatorio que facilite la entretención, la información y la educación de nuestra Patagonia y de las otras regiones, no la de Santiago.
