Patagonia Reverde

Monday, December 31, 2007

EL 2008 QUE VIENE
Por: Carlos Pérez Alvarado

Es tradicional que durante la última semana del año hagamos balances de todo tipo; personales, familiares, como comunidad, como país, como planeta. Son tiempos, como dice el cliché, de reflexión, de análisis o de cuestionamientos. Fines de diciembre es el tiempo dedicado a pensar en qué hicimos bien y qué hicimos mal como personas o como sociedad, prometiendo ser mejores el año que está por llegar. Desgraciadamente muchas de esas promesas con el correr del tiempo se van esfumando hasta desaparecer y volver a renovarse sólo 365 días después. Puede que para mucha gente éste haya sido un buen año, pero para que a fines de 2008 estemos más satisfechos que de este 2007 es necesario tener presente que son imperiosos algunos cambios en el planeta, el país y la región. Aunque se crea o se insista en lo contrario, muchos de ellos son perfectamente factibles.

No es pesimismo pero, como cada año, es inevitable que en el mundo se registren nuevas catástrofes, de toda índole (especialmente en los países más pobres), sin que las súper potencias reconozcan su parte de responsabilidad en ellas debido a su mal comportamiento ambiental y su consiguiente incumbencia en el ya innegable cambio climático. Es muy lamentable pero habrá más hambre y muerte en África, el Medio Oriente y Latinoamérica sin que ello preocupe demasiado a quienes podrían resolver ese problema. EE.UU., a pesar de ver mermada su influencia económica, militar, incluso cultural en el resto del planeta, mantendrá su criterio belicista para imponer sus deseos o para jugar a ser la policía planetaria. China e India continuarán encaminados a convertirse en las nuevas potencias económicas del globo sin que nadie les pueda prohibir la utilización de niños y esclavos en sus fábricas, Japón proseguirá intentando asesinar un millar de ballenas para “estudiarlas”, la venta de armas continuará aumentando y seguirá habiendo dictadores asesinos y corruptos en muchos lugares, aún.

Eso no cambiará con el espectáculo de los Juegos Olímpicos en Beijing o con la elección del sucesor de W. Bush, pero sí es probable que nuevas alianzas entre las naciones, particularmente de Latinoamérica, se concreten para enfrentar unidas los nuevos desafíos de finales de la primera década del siglo XXI. Acuerdos económicos, sociales, culturales o energéticos se están produciendo en pos de una necesaria integración y de mejores condiciones para competir en el nuevo orden mundial. Ello puede acarrear una mejor justicia social y una disminución de la pobreza si es que viene acompañada de una participación realmente democrática de la ciudadanía.

En Chile, los gobiernos nacionales, regionales o comunales, hacen sus propios balances y, como políticos que son todos, generalmente éstos son más positivos que negativos; “Hicimos esto y aquello”, “A pesar de que nuestros opositores hacen todo lo posible para que nos vaya mal, nosotros tenemos la razón”, “A pesar de haber cometidos algunos errores, la decisión estuvo bien tomada” y otras parecidas, son frases que ya estamos acostumbrados a oír.

Si esta situación no varía, quiere decir, otre otros aspectos, que continuaremos permitiendo que las grandes empresas obtengan ganancias ultra millonarias a costa de explotar nuestros recursos naturales, beneficiándose de condiciones extraordinarias y usureras o pagando sueldos poco éticos, sin que nadie les ponga atajo. Quiere decir que la poca participación se perpetúa, no sólo porque es poco fomentada desde el gobierno sino que debido a una peligrosa falta de compromiso nuestra. Aunque en 2008 se celebrarán nuevas elecciones municipales, es muy difícil que previamente sea modificada la poco democrática Ley Electoral Binominal que nos rige y no nos quedará otra opción que soportar -una vez más- las habituales disputas al interior de los partidos tradicionales y volver a escuchar sus promesas de siempre. Si nada cambia en 2008 nos seguirán tratando de convencer que no hay alternativas a represar los ríos de Aysén, no sólo el Baker y el Pascua, sino el Cuervo, El Blanco, el Cóndor, el Puelo, el Cisnes, el Figueroa, el Futaleufú, etc. lo que supera varias veces las necesidades energéticas de Chile y es sólo una muestra de la ambición de esas empresas. De unos pocos.

Yo creo que es bien fácil; Depende únicamente de nosotros y de nuestras autoridades un mejor balance a fines de 2008. De nosotros creer que los cambios son posibles y de quienes nos gobiernan un mayor compromiso y coraje para mejorar las condiciones de vida de la gente y corregir los vergonzosos índices en la distribución de la riqueza. Una mayor integración con Latinoamérica y establecer justos límites el poder empresarial, nacional y transnacional, que se cree dueño del país y de la región, serían un buen comienzo.

¡Feliz 2008 con una Patagonia Sin Represas!

¡Feliz año para todas las ayseninas y todos los ayseninos!

- Radio Santa María, 28.12.07

NO ES NOTICIA
Por: Carlos Pérez Alvarado

El día sábado 15 de diciembre, y con la mediación del obispo de Temuco monseñor Manuel Camilo Vial, el gobierno chileno a través del Ministerio del Interior aceptó conformar una mesa de negociación para que José Huenchunao, Juan Millalen y Jaime Marileo accedieran a iniciar un receso a 66 días de huelga de hambre en la Cárcel de Angol, iniciada el 10 de octubre. Hasta que el diálogo efectivamente se concretó, el lunes 17, continuaron con la movilización Patricia Troncoso y Héctor Llaitul, a pesar del grave estado de salud en que se encontraban. El objetivo de esta radical forma de protesta era pedir la libertad de todos los detenidos mapuches, que ellos consideran “presos políticos”, la desmilitarización de las zonas en conflictos y el fin a la represión policial contra las comunidades indígenas.

Hay que recordar que los dirigentes en huelga de hambre fueron acusados, encarcelados y juzgados aplicándoseles la Ley Antiterrorista Nº 18.134, promulgada durante el régimen de Pinochet, la que incluso permite -como ocurrió en este caso- utilizar testigos anónimos y que dobla los años de las penas (dicho sea de paso, a ningún otro chileno se le ha aplicado esta Ley). Huenchunao llevaba 6 años prófugo, primero requerido por la Ley de seguridad Interior del Estado y luego condenado a 10 años de prisión por el delito de “asociación ilícita terrorista” por incendiar el fundo de la Forestal Mininco Poluco Pidenco, perteneciente a Eliodoro y Bernardo Matte, éste último dueño también de Colbún y socio de Endesa España en su pretensión de construir 5 mega represas en nuestra región de Aysén. Huenchunao, además deberá indemnizar al grupo Matte en un monto de 425 millones de pesos por daños y perjuicios. Patricia Troncoso y Jaime Marileo habían realizado otro ayuno de 72 días durante el primer semestre del año pasado (63 de ellos consecutivos) la que sólo terminaron ante la promesa de parlamentarios oficialistas de la Concertación que en el Congreso se aprobaría una Ley que les permitiría salir en libertad condicional. Sin embargo el ofrecimiento nunca se concretó, y con votos de la derecha y algunos de la Concertación, el Senado rechazó la modificación legal que se requería para tal efecto.

Resulta altamente sorprendente que todo este complejo episodio siga siendo ignorado por la prensa y por el gobierno. Para la Presidenta los ayunantes son presos ordinarios y no políticos como ellos se autodefinen, y sus declaraciones siguen amparándose en el consabido y repetido discurso de la “separación de poderes” y la vigencia del “estado de derecho” frases muy utilizadas para los conflictos mayores y que vendrían siendo similares a “las instituciones funcionan” que se usaba en los tiempos del Presidente Lagos.

Sin embargo numerosos organismos internacionales incluyendo al Relator Especial sobre derechos de los indígenas de la ONU, Rodolfo Stavenhagen; Amnistía Internacional; la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y el Comité de Derechos Humanos de la ONU le han hecho ver a la Mandataria lo irregular de estos procesos. Ha habido también demostraciones en diversas ciudades europeas y se le han enviado numerosas cartas, directamente o a través de las representaciones diplomáticas de Chile en el exterior. Antes, en mayo de 2006, en una cita con autoridades culturales en Madrid, España, el Premio Nóbel portugués José Saramago le dijo a la Presidenta "hágame el favor de mirar a los mapuches", a los que definió como "los chilenos más antiguos".

Incontables misivas de apoyo han recibido por su parte los huelguistas, incluyendo las de reconocidas y destacadas figuras internacionales (como el intelectual estadounidense Noam Chomsky). Un campamento se estableció frente a la cárcel de Angol y desde el 10 de diciembre jóvenes mapuches están acampando frente al consulado de Chile en Bariloche, Argentina, como una muestra de solidaridad.

Podríamos especular muchísimas razones, pero en la práctica todo esto parece no existir como noticia y definitivamente no es una preocupación nacional. Solo resta esperar que la invocación del obispo Vial a la intercesión del recientemente nombrado Beato mapuche argentino Ceferino Namuncurá, para que bendiga este canal de comunicación que se ha producido entre el Gobierno y los huelguistas, logre resultados beneficiosos a la brevedad.

Radio Santa María, 21.12.07

Friday, December 14, 2007

LA ÉLITE O LA BASE
Por: Carlos Pérez Alvarado

En una cena con empresarios celebrada en Nueva York en octubre de 2000, el presidente de EE.UU. George W. Bush declaró; “Este es un público increíble; los que tienen (dinero) y los que tienen más. Algunas personas consideran que Uds. son una élite, yo los considero mi base”. La reveladora y franca intervención da cuenta cómo en ese país, donde existen 3 millones de millonarios (es decir con fortunas de más de un millón de dólares, el uno por ciento de su población), la clase empresarial ha establecido un vínculo demasiado estrecho y peligroso con la clase política mediante el cual ambos se benefician mutuamente. Las grandes corporaciones y sus dueños, financian las campañas de los políticos y éstos sostienen la economía con garantías y prebendas cada vez mayores.

Posiblemente lo más cerca que estuvimos en Chile de una frase como ésa fue al término del mandato de Ricardo Lagos, ocasión en que su estrecha relación con el mundo empresarial quedó en evidencia cuando el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) de ese entonces, Hernán Somerville, declaró que "los empresarios aman a Lagos" (aunque posteriormente aclaró que se refería a los empresarios extranjeros). Bien sabemos el nivel condescendencia que hubo entre Lagos y el empresariado local, el que cada día se sigue reafirmando con las reiteradas revelaciones que han surgido después de su partida de La Moneda.

Sin embargo ello puede haber empezado a cambiar.

El martes 4 de diciembre en el Encuentro Nacional de la Empresa (Enade) el actual presidente de la CPC, Alfredo Ovalle, le dijo directamente a la Presidenta Michelle Bachelet que los escándalos ocurridos en la Empresa de Ferrocarriles EFE y en Chiledeportes eran inaceptables y que a los empresarios que él representa les preocupa la violencia sindical y la tardía respuesta del Gobierno (me imagino que se refiere a la tardanza en acallar o reprimir a los trabajadores). Denunció también un ambiente "enrarecido" que hace que las desconfianzas se presenten cada vez con más fuerza.

Recordemos que a estas reuniones asisten los directivos de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) y otras ramas que conforman la CPC como la Cámara Nacional de Comercio, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), la Cámara Chilena de la Construcción, la Asociación de Bancos y la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), sectores que cada año exhiben utilidades ultra millonarias, algunas casi obscenas.

Es quizás estéril criticar este tipo de relaciones político-empresariales que cada año, como un rito, se expresan en esta clase de reuniones ampliamente cubiertas por los medios de comunicación, invocando su importancia en el desarrollo económico y social de nuestro país. No se puede negar tal influencia y la necesidad que el Gobierno mantenga relaciones fluidas con ese sector, minúsculo como población, sin embargo es evidente un marcado desequilibrio en la preocupación entre ésta élite y el resto de la sociedad. De hecho, es impensable un ceremonial anual parecido entre la primera autoridad del país y los dirigentes de los trabajadores en el que éstos puedan denunciar los abusos que sufren por parte de sus empleadores o para exponer la necesidad de mejores leyes que protejan sus derechos, en lugar de perjudicarlos.

La Presidenta respondió duramente a Ovalle calificando su actitud de "beligerante" y "soberbia". Me parece un buen primer paso para terminar con este tipo de arrogancia empresarial, algo que es perfectamente posible si creemos que la verdadera base de un Presidente es la gente y no la ambición extrema de un grupúsculo de personas, que desde hace mucho tiempo se les ha permitido creer que son los dueños de nuestro país y que el gobierno debe estar a su servicio.

Radio Santa María, 14.12.07

FARÁNDULA POLÍTICA
Por: Carlos Pérez Alvarado

Pareciera ser que la noticia más importante por estos días en nuestro país es la suspensión de la militancia de la Democracia Cristiana del Senador por la XI región Adolfo Zaldívar Larraín y su eventual expulsión de esa tienda política, adoptada por la directiva nacional. El origen de la controversia se encuentra en la negativa del parlamentario a acatar la orden superior de su partido de apoyar la solicitud del Ejecutivo para que el Congreso otorgue otros 145 millones de dólares (es decir, unos 75 mil millones de pesos) para el financiamiento del catastrófico plan Transantiago, los que se suman a los 290 millones aprobados con anterioridad y la misma cantidad asignada para el resto de las regiones, en “compensación”. Se critica también un acuerdo firmado por él en conjunto con la opositora Alianza por Chile, algo imperdonable según sus acusadores. A tal punto ha llegado la disputa interna en la DC, integrante de la Concertación por la Democracia, que amenaza con un cisma de proporciones pocas veces visto y que está resquebrajando la unidad de todo el oficialismo.

No cabe ninguna duda que en la actualidad la clase política dominante, es decir la Concertación y la Alianza, se encuentra abiertamente enfrascada en una incompresible y anticipada carrera presidencial, cuando la actual Mandataria ni siquiera ha cumplido la mitad de su periodo que finaliza el año 2010. Muchos Diputados y Senadores ocupan casi todo su tiempo en andar proclamando pre-candidaturas, mientras otros ya se encuentran definitivamente en carrera. Sus temas, aparte de atacar o defender al Gobierno, según sea el caso, se centran en asuntos muy lejanos para la ciudadanía como la repartición de cargos públicos, o temas que le reportan fáciles dividendos políticos, como criticar los gobiernos de países vecinos o repudiar mediante mociones en el Congreso al Presidente de Venezuela, cuando en su lugar podrían estar promoviendo la posibilidad que en Chile también podamos acudir a las urnas para decir si estamos o no de acuerdo con la actual Constitución de la República, la que jamás ha sido legitimada por los chilenos, legislar para recuperar la propiedad de nuestros recursos naturales o para reformar al perverso sistema electoral binominal que excluye de representación en el Parlamento a las minorías, y que lleva 17 años sin resolverse, a pesar de sus promesas.

Estamos cada vez más lejos de que chilenas y chilenos podamos reconocer en nuestros representantes una preocupación genuina por los problemas que nos afectan directamente. Ello explica que, según varias encuestas, hoy día más de la mitad de la población manifiesta no adherir a ningún partido político y todas estas rencillas partidistas resultan intrascendentes cuando persisten conflictos sin solución como los vergonzosos índices en la repartición de la riqueza, los bajos sueldos o las amenazas del neoliberalismo en contra del medio ambiente y nuestra cultura.

Ninguno de los parlamentarios de nuestra región se asomó en la cabalgata “Patagonia sin Represas” y no han dicho públicamente ni una sola palabra por lo ocurrido el día 27 de noviembre en la Plaza de Armas de Coyhaique. Tampoco llegaron los que previamente anunciaron su venida desde otras regiones a participar en los tramos finales de esta gran manifestación; como Marco Enríquez-Ominami, Ramón Farías, Enrique Accorsi y Sergio Aguiló.

Me parece que la actuación de la clase política se acerca mucho a lo que ocurre con la farándula de espectáculos que hoy reina en los medios de comunicación. De hecho, aunque la gente nunca antes haya oído hablar de esos políticos que no llegaron para la foto junto a nuestros jinetes, tal vez sí les suene que Enríquez-Ominami es el marido de la animadora de TV Karen Doggenweiler y Farías fue actor de telenovelas y cantante.

Nada más que “farándula política”, tan importante para el país como las plumas del vestido de Marlene Olivarí.

Radio Santa María, 07.12.07