Patagonia Reverde

Friday, November 16, 2007

SÓLO LOS SÚBDITOS NECESITAN REYES
Por: Carlos Pérez Alvarado

Seguramente Ud. no tuvo la ocasión de enterarse de todo lo ocurrido en la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Santiago hace unos días y solo ha conocido parte de los episodios más polémicos. En realidad, aunque hubiésemos estado interesados en seguir íntegramente el debate entre los Mandatarios, ningún canal de TV chileno transmitió en directo esta relevante discusión sobre los problemas y los planes de nuestros países. Este detalle contribuye –como no- a que la entrega de la información sea más bien parcial y descontextualizada, distorsionando en gran medida los reales acontecimientos.

Un claro ejemplo fue justamente la turbulenta sesión de clausura de ese encuentro, en la que varios minutos después que el rey de España Juan Carlos de Borbón lanzara la destemplada frase “Por qué no te callas” en contra del Presidente venezolano Hugo Chávez, el monarca se paró de su asiento y se retiró del lugar donde se encontraban las máximas autoridades de 22 países. Es decir, su actitud no fue una reacción en contra de Chávez sino una respuesta a las duras críticas que en ese momento expresaba el presidente de Nicaragua Daniel Ortega en contra la empresa eléctrica española Unión Fenosa y la intromisión de embajadores españoles en el proceso electoral de su país. “El 90 por ciento de la opinión pública está en contra de Unión Fenosa, que le debe más de 50 millones de dólares en multas al Estado nicaragüense", reclamaba mientras -según La Nación- el soberano español le indicó al presidente Rodríguez Zapatero: "Tú sigue aquí, pero yo me voy para que se note que protestamos".

¿No es acaso esto (también) una falta de respeto a la Presidenta Bachelet, al pueblo chileno y Latinoamericano?

Para nuestras autoridades parece ser que no, tanto así que Diputados y Senadores de la derecha y la Concertación se unen para presentar proyectos en el Parlamento con el fin de repudiar al Mandatario venezolano, sin que ninguno haya reprochado el comportamiento del rey. Nuestro Canciller Alejandro Foxley, por su parte, afirmó que el estrecho vínculo que existe entre Chile y España "es un grado más alto de alianza" que con Venezuela, ello a pesar de que en octubre pasado el director de Inmigración del Ministerio de RR.EE., Fabio Vio, transmitió a las autoridades de inmigración españolas su profunda preocupación por el incremento de compatriotas que no han sido admitidos en el territorio ibérico en los últimos meses. Eso sin considerar que el soberano español continua siendo una figura bastante impopular entre la población indígena Latinoamericana, y su presencia en Chile originó protestas muy cerca de la sede de la cumbre.

Casi no sorprende el nivel de apasionamiento, subjetividad e inquietud que provoca el líder “bolivariano” entre los simpatizantes de la derecha política chilena, que teme o ve en él la personificación del temible marxismo leninismo y otras exageraciones, sin embargo resulta incomprensible la actitud de la Concertación, actualmente en el Gobierno, que no sólo ha demostrado compartir gran parte de esos juicios sino que ha despreciado, más de una vez, los ofrecimientos que Hugo Chávez ha realizado, y que objetivamente podrían aliviar las condiciones de vida de mucha gente en nuestro país, como la venta y envío de petróleo y gas, rebajados hasta en un 40%, no sólo para enmendar en parte el fiasco que ella misma causó a millones de santiaguinos con el plan Transantiago (descartado casi de inmediato por la propia Presidenta Bachelet, acá en Puerto Cisnes), sino que para que todos los chilenos nos beneficiemos con mejores precios en los combustibles, la bencina, el gas licuado, el transporte o la generación eléctrica, como ya a sucede en gran parte de nuestro continente gracias a iniciativas amplias de integración energética, de las que Chile se automargina.

Cómo entender esta postura tan intransigente con Venezuela, algo que ni siquiera ocurre con el derechista gobierno de Colombia, que acaba de inaugurar el Gasoducto Transoceánico, que suministrará gas a ese país, y que formalmente ha pedido ingresar a otro proyecto de integración regional como es el Banco del Sur (uniéndose a Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina y Venezuela) el cual busca que Latinoamérica reduzca su excesiva dependencia de organismos internacionales usureros como en Banco Mundial o el FMI.

La única explicación plausible es que nuestro gobierno y la lógica neoliberal a la que adscribe, prefiere priorizar los intereses de las transnacionales de la banca, del agua potable, de las telecomunicaciones, las carreteras y, claro, la generación eléctrica, algo que España, sus gobernantes y su rey han sabido instaurar y defender utilizando sus acostumbradas políticas colonialistas, desde los tiempos de Pedro de Valdivia hasta Endesa en la actualidad.

Radio Santa María, 15.11.07

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