Patagonia Reverde

Friday, November 30, 2007

90 AÑOS DESPUÉS
Por: Carlos Pérez Alvarado

En 2008 se cumplirán 90 años de la “Guerra de Chile-Chico”, también conocida como los “sucesos del Lago Buenos Aires” (hoy General. Carrera). A fines de marzo de 1918, acompañado de un grupo de Carabineros, llegó a la zona el ciudadano de origen sueco Carlos Von Flack quien había obtenido la concesión de extensos territorios al sur del lago, notificándoles a los pobladores que se habían establecido con anterioridad, venidos principalmente desde la Argentina, de una orden de desalojo y de requisar sus animales, tasarlos y pagarles su dinero en Puerto Montt. Los colonos decidieron organizarse para rechazar la medida establecida desde el nivel central y liderados por Don Antolín Silva Ormeño enfrentaron a los funcionarios encargados de “hacer cumplir la Ley”.

El resultado fue un lamentable conflicto armado que acabó con la vida de tres carabineros y un fuerte impacto en la opinión pública nacional que condujeron finalmente al gobierno de la época a deshacer el contrato con Von Flack. A pesar de la tragedia, este acto de resistencia a las políticas centralistas permitió un nuevo trato entre los colonos de toda la región de Aysén y las grandes compañías ganaderas, o sociedades explotadoras. Los Fica, los Jara, los Burgos y muchos más entraron en la historia de este lado de la Patagonia la que, por cierto, agrega posteriormente numerosos otros apellidos, entre los que llegaron primero hasta los que hoy siguen naciendo en esta región.

Como en aquellos años, Aysén sigue hoy siendo víctima de las políticas centralistas concebidas por dirigentes y burócratas que no sólo han entregado tierras, bosques, minerales y valiosos recursos naturales a los intereses extranjeros sino que han hecho posible el traspaso de los mismísimos y valiosos recursos hídricos; las aguas de nuestros ríos, incontaminados como en ninguna otra parte de Chile y muy pocas en el mundo. Por eso, al ser testigo del emotivo e increíble arribo de los jinetes que partieron en la cabalgata Patagonia Sin Represas, desde la lejana ciudad de Cochrane, reunidos todos como una sola familia, uno no puede dejar de recordar la forma en que nueve décadas antes, hombres, mujeres y niños que vinieron a poblar la Patagonia defendieron en Chile Chico lo que creían de justicia.

No cabe ninguna duda que esta cabalgata quedará registrada como un nuevo hito en la historia de Aysén. Más de un centenar de pobladores mayoritariamente habitantes del Sur de la región, siempre apartados de la atención nacional por vivir demasiado lejos, en la región más aislada y menos poblada de Chile se han reencontrado con sus más firmes tradiciones; unidos para defender la Patagonia de la fiebre desarrollista mandatada como siempre desde Santiago, orgullosos de ser parte de una cultura que ama su tierra y sus costumbres y que quiere que ese tesoro, infinitamente más valioso que los millones de dólares que nos ofrecen para tentarnos, desaparezca por la ambición y la falta de visión de nuestras autoridades.

No se trató de una protesta más; el tremendo esfuerzo que significó cabalgar durante nueve días por los caminos de Aysén de gente como Irene Ibáñez y Margarita Baigorria, Cecilio Olivares y su hijo Aquilino, Andino Arratia, Domingo Valdés, Domingo Cruces, Abraham Figueroa y muchos otros, nos están recordando que no importa cuantas veces la historia se repita, sólo con la fuerza de la unión defenderemos los ideales en que creemos. Quienes nos emocionamos, incluso hasta las lágrimas, agradecemos el valor de nuestros jinetes y la iniciativa de sus organizadores liderados por Marco Díaz Arancibia, en defensa del espíritu de la Patagonia. Su ejemplo permanecerá imborrable y se constituye en el mejor comienzo de esta lucha que recién comienza.

Radio Santa María, 30.11.07

NO CORRESPONDE
Por: Carlos Pérez Alvarado

El fracasado plan Transantiago cuyos usuarios objetivamente han sido impactados en su modo de vida teniendo que levantarse (aún) más temprano que antes para llegar al trabajo, viajando muchas horas virtualmente como sardinas enlatadas en los escasos buses disponibles y haciendo más largo y peligroso el retorno a sus hogares, hace mucho tiempo que dejó de ser un problema sólo de la capital.

Aparte de los inconvenientes que debe enfrentar un “provinciano”, que viaja de vez en cuando Santiago y descubre un nuevo sistema de transporte público, desconocido e incomprensible, el resto de los chilenos tenemos que soportar el bombardeo informativo de un tema que, aparentemente, no nos afecta en forma directa. Pero, en estricto rigor, el Transantiago se transformó en un problema de todo el país desde el momento que comenzó a involucrar recursos del erario nacional, que el Estado recauda y redistribuye a partir de los impuestos de todos los chilenos y chilenas, desde los tributos a las ganancias de las empresas grandes y pequeñas, hasta el IVA en la boleta del pan. Es el gobierno de turno el encargado de proponer cómo se gastan esos dineros y del Congreso discutir, aprobar o rechazar los presupuestos del Ejecutivo.

Ya nadie puede desconocer que la idea del Transantiago fue concebida por tecnócratas que seguramente llegan a la oficina en su auto particular y a los que ni siquiera se les ocurrió consultar la opinión de los Alcaldes de la Región Metropolitana. El gobierno de Ricardo Lagos, poco antes de dejar La Moneda, firmó con los dueños de las empresas de transporte los contratos por un servicio que, en las condiciones que finalmente se implementó, jamás estuvo en condiciones de funcionar adecuadamente. Para algunos fue una evidente irresponsabilidad, para otros una dudosa estrategia electoralista de la Concertación que buscaba asegurar más votos en la última elección presidencial. Pero, lo que sí está muy claro es que, a pesar de los parches, el sistema de transporte que hoy disponen los capitalinos es peor que el que tenían antes de febrero pasado. Los contratos estipulaban que si el cambio no se producía en esa fecha, el Estado debía indemnizar a las empresas. La Presidenta Bachelet decidió atender la opinión de sus Ministros y puso el plan en marcha con las nefastas consecuencias que la propia Mandataria debió reconocer en su oportunidad, pidiendo las disculpas del caso.

Ante la necesidad de mantener el actual precio de las tarifas, que evite el hartazgo y el temible “estallido social” de la población, el Gobierno sólo vio una salida; pedir al Congreso los recursos financieros y remediar el problema, comprándole más buses a los privados, asegurándoles un ingreso que impida que éstos pierdan dinero y realizando de forma urgente obras viales que debieron haber estado listas con mucha anterioridad. Una segunda alternativa, más barata, era cancelar esas indemnizaciones o, inclusive, revisar la legalidad esos acuerdos.

En este desesperado intento el gobierno, sus asesores y los parlamentarios de su coalición han planteado argumentaciones bastante cuestionables, comenzando por hablar de “millones de dólares” en lugar de “miles de millones de pesos” al referirse a los montos que solicita para superar las urgencias, o esgrimiendo el falso dilema entre una forzosa asignación de recursos o (si no) un alza obligada de tarifas. Tampoco parece legítimo que destinar 290 millones de dólares implique una “compensación” similar a las regiones. A pesar que para ninguna región esa plata está demás, la idea perfectamente puede ser calificada de perversa, entendiendo por ello lo que dice la RAE; “que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas”. No se puede fomentar la idea que, gracias a la monumental embarrada de un grupo de planificadores y políticos, las regiones puedan verse beneficiadas recibiendo recursos que en caso contrario no obtendrían. No creo que ése sea una forma correcta de disponer de nuestros impuestos ni el camino para construir una democracia legítima y justa.

Radio Santa María, 23.11.07

Friday, November 16, 2007

SÓLO LOS SÚBDITOS NECESITAN REYES
Por: Carlos Pérez Alvarado

Seguramente Ud. no tuvo la ocasión de enterarse de todo lo ocurrido en la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Santiago hace unos días y solo ha conocido parte de los episodios más polémicos. En realidad, aunque hubiésemos estado interesados en seguir íntegramente el debate entre los Mandatarios, ningún canal de TV chileno transmitió en directo esta relevante discusión sobre los problemas y los planes de nuestros países. Este detalle contribuye –como no- a que la entrega de la información sea más bien parcial y descontextualizada, distorsionando en gran medida los reales acontecimientos.

Un claro ejemplo fue justamente la turbulenta sesión de clausura de ese encuentro, en la que varios minutos después que el rey de España Juan Carlos de Borbón lanzara la destemplada frase “Por qué no te callas” en contra del Presidente venezolano Hugo Chávez, el monarca se paró de su asiento y se retiró del lugar donde se encontraban las máximas autoridades de 22 países. Es decir, su actitud no fue una reacción en contra de Chávez sino una respuesta a las duras críticas que en ese momento expresaba el presidente de Nicaragua Daniel Ortega en contra la empresa eléctrica española Unión Fenosa y la intromisión de embajadores españoles en el proceso electoral de su país. “El 90 por ciento de la opinión pública está en contra de Unión Fenosa, que le debe más de 50 millones de dólares en multas al Estado nicaragüense", reclamaba mientras -según La Nación- el soberano español le indicó al presidente Rodríguez Zapatero: "Tú sigue aquí, pero yo me voy para que se note que protestamos".

¿No es acaso esto (también) una falta de respeto a la Presidenta Bachelet, al pueblo chileno y Latinoamericano?

Para nuestras autoridades parece ser que no, tanto así que Diputados y Senadores de la derecha y la Concertación se unen para presentar proyectos en el Parlamento con el fin de repudiar al Mandatario venezolano, sin que ninguno haya reprochado el comportamiento del rey. Nuestro Canciller Alejandro Foxley, por su parte, afirmó que el estrecho vínculo que existe entre Chile y España "es un grado más alto de alianza" que con Venezuela, ello a pesar de que en octubre pasado el director de Inmigración del Ministerio de RR.EE., Fabio Vio, transmitió a las autoridades de inmigración españolas su profunda preocupación por el incremento de compatriotas que no han sido admitidos en el territorio ibérico en los últimos meses. Eso sin considerar que el soberano español continua siendo una figura bastante impopular entre la población indígena Latinoamericana, y su presencia en Chile originó protestas muy cerca de la sede de la cumbre.

Casi no sorprende el nivel de apasionamiento, subjetividad e inquietud que provoca el líder “bolivariano” entre los simpatizantes de la derecha política chilena, que teme o ve en él la personificación del temible marxismo leninismo y otras exageraciones, sin embargo resulta incomprensible la actitud de la Concertación, actualmente en el Gobierno, que no sólo ha demostrado compartir gran parte de esos juicios sino que ha despreciado, más de una vez, los ofrecimientos que Hugo Chávez ha realizado, y que objetivamente podrían aliviar las condiciones de vida de mucha gente en nuestro país, como la venta y envío de petróleo y gas, rebajados hasta en un 40%, no sólo para enmendar en parte el fiasco que ella misma causó a millones de santiaguinos con el plan Transantiago (descartado casi de inmediato por la propia Presidenta Bachelet, acá en Puerto Cisnes), sino que para que todos los chilenos nos beneficiemos con mejores precios en los combustibles, la bencina, el gas licuado, el transporte o la generación eléctrica, como ya a sucede en gran parte de nuestro continente gracias a iniciativas amplias de integración energética, de las que Chile se automargina.

Cómo entender esta postura tan intransigente con Venezuela, algo que ni siquiera ocurre con el derechista gobierno de Colombia, que acaba de inaugurar el Gasoducto Transoceánico, que suministrará gas a ese país, y que formalmente ha pedido ingresar a otro proyecto de integración regional como es el Banco del Sur (uniéndose a Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina y Venezuela) el cual busca que Latinoamérica reduzca su excesiva dependencia de organismos internacionales usureros como en Banco Mundial o el FMI.

La única explicación plausible es que nuestro gobierno y la lógica neoliberal a la que adscribe, prefiere priorizar los intereses de las transnacionales de la banca, del agua potable, de las telecomunicaciones, las carreteras y, claro, la generación eléctrica, algo que España, sus gobernantes y su rey han sabido instaurar y defender utilizando sus acostumbradas políticas colonialistas, desde los tiempos de Pedro de Valdivia hasta Endesa en la actualidad.

Radio Santa María, 15.11.07

ALGO SOBRE TELEVISIÓN DIGITAL
Por: Carlos Pérez Alvarado

Seguramente en el último tiempo, más de alguna vez, Ud. haya oído hablar de la Televisión Digital (TVD), un tema quizá técnicamente muy complejo pero de elevada importancia por sus consecuencias sociales y culturales. Existen suficientes motivos para catalogar este avance como una nueva revolución tecnológica, comparable a la llegada de la TV en colores o la TV satelital. Al igual que en 1978, nuestro país debe optar por una u otra norma que define la manera en que ésa nueva TV funciona. Aquella vez había tres alternativas principales para transmitir imágenes en colores; la estadounidense NTSC, la europea PAL y la francesa Secam. La primera fue elegida por casi todos los países del Pacífico Latinoamericano (Perú, Ecuador, Colombia y casi toda Centroamérica), Australia, Japón, además de Chile. La europea PAL, en cambio, la prefirió el lado Atlántico (Argentina, Brasil, Uruguay), casi toda Europa y Asia. Finalmente la Secam (para muchos, la mejor), sólo la adoptaron algunos países de la ex órbita soviética.

La elección originará más de algún inconveniente, como el que ahora se produce entre Chile y Argentina que, por usar normas de color diferentes, hacen incompatibles los televisores, los reproductores de video o las películas grabadas en cintas VHS. Nuestro país ha venido postergando sucesivamente la decisión, obviamente debido a las presiones que distintos sectores ejercen ante la actual Mandataria, quien responsablemente debe asesorarse para adoptar la alternativa más conveniente para el país, partiendo de la base que el Estado debe garantizarnos una televisión de libre recepción gratuita a todos los chilenos, algo que ha sido reafirmado por la Presidenta Bachelet, y descartar cualquier intento por obligarnos a pagar por ese servicio (independientemente de que también exista la TV paga, por cable o satelital). Primero se dijo que Chile tomaría la decisión en diciembre del año 2000, después se habló de fines de 2006, luego marzo de 2007 y, por ahora, no hay una nueva fecha.

En el caso de la TVD las alternativas son las normas estadounidense ATSC, la europea DVB (ampliamente preferida por otros países) y la japonesa ISDB. Aunque la última está prácticamente descartada, todas ofrecen más o menos lo mismo y sus diferencias vienen dadas por su versatilidad y el costo del cambio.

En términos simples, donde hoy existe un canal analógico podrán coexistir cuatro canales digitales de excelente calidad y variadas y útiles prestaciones. Además podrán convivir canales adyacentes, del 2 al 13 en el caso VHF, algo que hoy técnicamente no es posible porque se interfieren mutuamente. En rigor podría haber en total 48 canales (ó 24 de alta definición, HDTV) donde hoy no pueden convivir más de siete. La norma de EE.UU. permite “juntar” dos canales digitales para transmitir uno sólo de HDTV sin mayores cambios en los receptores, en cambio en la norma europea debe optarse por una de las dos formas. Esto es especialmente importante durante el periodo de transición (que duraría unos 10 años) en el que los actuales televisores podrán seguir funcionando gracias a una caja decodificadora (set top box), que es más barata en el caso europeo.

Todavía no se sabe si los canales actuales seguirán siendo los dueños de sus actuales concesiones de frecuencia, o si serán fraccionadas y ofrecidas nuevamente en licitación a otros interesados en su explotación. Tampoco es menor el problema que implica repartirse la “torta publicitaria”, que hoy suma más de 300 millones de dólares de inversión en publicidad, entre un mayor número de canales. Obviamente es comprensible la preocupación y es probable que se necesite legislar al respecto, situación que se presenta como la mejor oportunidad para democratizar la TV chilena de una buena vez, fomentar y profesionalizar la paupérrima TV regional y permitir que el público tenga más opciones para elegir que la decadente tele-basura que hoy campea.

Radio Santa María, 09.11.07

Friday, November 02, 2007

PELOTÓN 2
Por: Carlos Pérez Alvarado

No son pocas las noticias que uno ve en la TV cuyo contenido es entregado solo después de haber sorteado una serie de filtros, consecuencia de presiones interesadas y discusiones previas, totalmente desconocidas para el resto de la población. La información resulta ser un “producto” uniforme que recibimos casi sin chistar. Si el medio es privado puede argüir la libertad de contar con su propia línea editorial, pero en el caso de TVN, conocido como el canal de todos los chilenos, por Ley tiene un Directorio que dice ser “pluralista y autónomo”, por lo que -en teoría- debiera representar a un amplio espectro de sensibilidades de todo el país. Sin embargo, no hay que confundir pluralismo con “cuoteo político”, que parece más apropiado en este caso. El (la) Primer Mandatario nomina a sus 6 miembros, los que deben ser ratificados por el Congreso con un fuerte criterio político, por ocho años y sin que puedan ser removidos, el Presidente del organismo, en cambio, es nombrado directamente por un período de seis años. Así, si cierto reportaje no es del agrado de los directores de la derecha, éste tendrá muy pocas posibilidades de ser emitido, y lo mismo al revés. De este modo, finalmente el discurso se consensúa entre las partes interesadas y la información nos llega neutra, insípida, sin mayor análisis ni debate.

En el Directorio de TVN nadie representa a las regiones, a las etnias originarias, a los comunistas, a los ecologistas, a los humanistas o los evangélicos. Su actual Presidente es el Sr. Francisco Vidal Salinas, miembro del PPD, subsecretario de Desarrollo Regional, ministro Secretario General de Gobierno y ministro del Interior de la anterior administración de Ricardo Lagos. Fue designado por la Presidenta Michelle Bachelet donde permanece a pesar de haber protagonizado algunas actuaciones polémicas, en las que siempre se muestra muy interesado en defender a su anterior jefe en La Moneda. Quizás, como ex cadete de la Escuela Militar, a Vidal no le parece nada cuestionable autorizar la emisión, en su segunda temporada, del reality show “Pelotón”, donde un grupo de jóvenes, según su publicidad, ponen su honor en juego y compiten en pruebas como si fueran reclutas de verdad, tampoco le parece mal al Directorio que preside. Recuerdo haber leído una nota en un diario argentino dónde el analista se extrañaba que existiera este tipo de programas en la TV chilena, ni siquiera esperable en lugares altamente militaristas como EE.UU. Rusia o China, y era impensable –decía- en Argentina.

Tal vez por eso tampoco parezca extraño que una nota de “24 Horas”, que reporteaba (en exclusiva) el entrenamiento militar impartido por el Ejército de Chile en el Regimiento Buin de Maipú a un grupo de connotados empresarios, agricultores, directores de bancos y de empresas de telecomunicaciones, etc. pase prácticamente inadvertida. Los invitados se vistieron con un traje de camuflaje muy parecido al que usan los soldados invasores en Irak, se subieron a tanques de guerra y dispararon pistolas y fusiles SIG Famae. En las entrevistas Pablo Granifo (Presidente del Banco de Chile), René Cuadra y Guillermo Errázuriz (Gerente General de Infocom) se mostraban muy contentos con la experiencia, mientras otro ejecutivo explicaba que disparar armas de fuego no le resultaba nada novedoso pues era aficionado a la cacería. Cerraba la nota el propio Francisco Vidal (es decir, el jefe de los periodistas) en la que hacía notar el increíble avance que significaba para él estar allí después de todo lo sucedido en Chile (!). Más información, sobre cuantos ejecutivos tuvieron –digamos- el privilegio de participar de estos juegos de guerra, si pagaron por el curso o se usaron recursos fiscales, de todos los chilenos, no fue entregada.

A quienes consideran que esto no tiene nada de discutible, habría que preguntarles qué sucedería si los alumnos fueran otros chilenos, por ejemplo, el Presidente de la CUT (Central Única de Trabajadores), un líder sindical, universitario o indígena, el Director de alguna ONG medioambientalista, el jefe de la barra del Colo-Colo, etc. todos ellos vestidos en uniformes de guerra aprendiendo a disparar armas de fuego. Imagínese Ud. el escándalo que causaría.

Radio Santa María, 02.11.07