Patagonia Reverde

Tuesday, April 25, 2006

EL SUELDO DE LAS CORPORACIONES

EL SUELDO DE LAS CORPORACIONES
Por: Carlos Pérez Alvarado
(Colectivo Komité)

Ayer martes el precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres alcanzó un enésimo record al cotizarse en 3,11 dólares la libra. Probablemente esta tendencia alcista se mantenga todavía por mucho tiempo y nadie se atreve a predecir en qué valor finalmente se va a estabilizar. Aparte de problemas coyunturales que se están registrando, como huelgas o cierres de minas competidoras en otros países, las expectativas son alimentadas por la creciente demanda de los mercados de China, India o Rusia cuyas economías están cambiando el mapa de las potencias comerciales del mundo. Estimaciones recientes apuntan a que el Estado chileno recibirá este año unos 11 mil millones de dólares de ingresos (69% más que el año 2005), de los cuales dos tercios, unos 7 mil millones (2 mil más que en 2005), son aportados por la empresa estatal Codelco. Por tal razón se ha hecho común escuchar hablar del favorable impacto que este panorama tiene por sobre nuestra economía, mientras que políticos de todos los partidos y autoridades del gobierno continúan debatiendo sobre cómo distribuir de mejor forma estos recursos extras. Curiosamente, informaciones sobre el dineral que están obteniendo las transnacionales (que sobrepasan los 20 mil millones de dólares), siempre han estado ausentes en los medios de comunicación. Pasados 35 años desde 1971 unas pocas de estas corporaciones han vuelto a tomar el control, hasta el momento del 65% de la actividad, gracias a la política económica adoptada por los sucesivos gobiernos de la Concertación y basada en el modelo neoliberal que facilita la inversión extranjera, acarreando muchas veces –además- costos ambientales y laborales.
El cobre, considerado por décadas como la “viga maestra” de nuestra economía fue explotado desde principios del siglo XX por capitales estadounidenses llegando a convertir los yacimientos en verdaderos enclaves dentro de nuestro territorio, y su producción y exportación en una sucesión de controversias sobre impuestos y trato laboral. El gobierno de Eduardo Frei Montalva propuso un conjunto de reformas en el marco de su “revolución en libertad” entre las cuales se destacó una nueva política cuprífera conocida como la “chilenización” del cobre (hablamos de 1964). Ello permitió la intervención del Estado chileno en la propiedad y la administración de la gran minería, esta vez asociándose con los capitales foráneos, invirtiendo en nuevas tecnologías de extracción y llegando a lograr refinar este mineral completamente en Chile (1966). Luego de un tiempo, el alza en el precio y las astronómicas ganancias de esas corporaciones, la presión ciudadana obligó a Frei a poner en marcha la denominada “nacionalización pactada”, la que pavimentó el camino a la total nacionalización de la industria, iniciativa de amplio consenso y propuesta por dos de los tres candidatos a la presidencia de 1970, Radomiro Tomic y Salvador Allende. El triunfo del candidato de la Unidad Popular permitió poner en marcha el proceso de “nacionalización y estatización” que culminó el 11 de julio de 1971 cuando el Congreso Nacional aprobó por unanimidad la Ley Nº 17.450 que recuperó para Chile esta riqueza.
Ese histórico día Allende se dirigió al país señalando que: “Chile va nacionalizar el cobre en virtud de un acto soberano. Acto soberano que incluso está consagrado en las resoluciones de las Naciones Unidas, que establecen que los países tienen derecho a nacionalizar sus riquezas básicas”. Después de casi 35 años, el país debe agradecer a esta iniciativa la posibilidad de contar con este aumento de ingresos para las arcas fiscales, siendo también una clara señal de lo absurdo que resultan los llamados de ciertos sectores, principalmente de derecha, pero también de algunos de la Concertación, a privatizar Codelco. Sobre todo en tiempos en que el surgimiento de ideas reformistas en América Latina apuntan a una vuelta de los postulados que buscan la recuperación de sus recursos básicos explotados por los intereses corporativos, como la nacionalización del gas boliviano, el petróleo de Venezuela, el agua de Buenos Aires, etc. Porque sí es posible.

Tuesday, April 18, 2006

JAQUE MATTE
Por: Carlos Pérez Alvarado
(Colectivo Komité)

Desde el día 13 de marzo en dependencias de la cárcel de Angol se encuentran en huelga de hambre 4 detenidos mapuches; Juan Marileo, Jaime Marileo, Juan Huenulao y Patricia Troncoso, con el fin de exigir la revisión de su situación judicial que los condenó a 10 años y un día de prisión en virtud de la Ley 18.314 sobre conductas terroristas, cuestionada duramente en un informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos, promulgada durante el régimen de Pinochet y aplicada, en tiempos de democracia, exclusivamente a gente de esa etnia. Se trata, en su mayoría, de dirigentes de la zona de Ercilla acusados de atentar contra plantaciones de Forestal Mininco S.A., debiendo los huelguistas cancelarle a esa empresa una indemnización de 423 millones de pesos. El juicio del fundo Poluco Pidenco iniciado en 2001 los sentenció por el supuesto delito de incendio terrorista tras la quema 100 hectáreas de monocultivos de pino, y fue el segundo en el marco de la reforma procesal penal, que continuó aplicando dicha Ley.

En tiempos en que los noticiarios de la televisión parecen esmerarse en entregar la mayor cantidad de detalles posible y las descripciones más escabrosas del descuartizado de Maipú y ocupar media hora en informaciones policiales como asaltos, robos hormiga a los supermercados o crímenes sexuales aberrantes, con seguridad Ud. poco y nada habrá escuchado del movimiento de protesta de estos comuneros mapuches. De hecho, el sábado 8 de abril unas doscientas personas marcharon, escoltados fuertemente por Carabineros, desde la Plaza Los Héroes hasta la Plaza de Armas de Santiago en solidaridad con los cuatro presos y reclamando por su libertad. Por otra parte, en Ginebra, Suiza, el Comité de Apoyo a los presos políticos mapuches realizó los días 6, 7 y 8 de abril un ayuno en su apoyo, y para expresar su “repudio hacia el actuar del Estado chileno…”. Pero nada de eso parece preocuparle a los medios.

Investigando sobre el tema llegué al libro “Los dueños de Chile” de Ernesto Carmona (ed. La Huella), el cual enumerara a los principales grupos económicos y a las transnacionales que controlan nuestro país. Allí figura don Eliodoro Matte Larraín, ingeniero con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, quien preside la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC) una de cuyas filiales es justamente Mininco S.A. dueña de más de 400 mil Hectáreas que son reclamadas por los mapuches, entre ellas las del fundo Poluco Pidenco. La CMPC posee la mayor fábrica de papel de América del Sur, y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria, entre otras; el Centro de Estudios Públicos (CEP), la Universidad Finis Terrae y el Centro de Investigación Científica de Valdivia. Como familia constituyen una de las mayores fortunas de Chile con participación en el Instituto Libertad y Desarrollo (laboratorio ideológico de la UDI), Fundación Paz Ciudadana, Sociedad de Instrucción Primaria, Fundación Kast, Legionarios de Cristo y –¡oh, sorpresa!- la presencia que han tenido tanto en el consejo asesor de Canal 13 (Patricia Matte Larraín) como en el directorio de TVN (Bernardo Matte Larraín).

Finalmente, entre el resto de los haberes de "Don Eliodoro" se encuentran el Banco Bice, inversiones forestales en Argentina y la empresa eléctrica Colbún. Y aquí –sin querer- encontré un nexo entre la protesta de los presos mapuches y nuestra región de Aysén. El anuncio de la alianza estratégica que los Matte han acordado con Endesa España para construir en conjunto cuatro centrales hidroeléctricas en el Baker y el Pascua tienen en común las serias disputas de ambos con el pueblo mapuche y la casi nula cobertura que los medios de comunicación realizan acerca de las consecuencias que sus negocios provocan.

Tuesday, April 11, 2006

¿PARA QUÉ?
Por: Carlos Pérez Alvarado
(Colectivo Komité)

La muestra de tecnología aérea y espacial de la Fidae (Feria Internacional del Aire y del Espacio) de Santiago, que se realiza cada dos años, se ha transformado en su versión XIV en una de las más importantes del mundo, motivo para que muchos sectores, incluyendo por cierto a la propia Fuerza Aérea de Chile (Fach) se sientan muy orgullosos, incluso algunos agregan que ella nos “prestigia” como país en el concierto internacional. Puede ser, aunque dependiendo, creo, del cristal con que se mire. De todas formas, además de los generales de diversas partes (principalmente de las grandes potencias), participaron 370 empresas venidas de 40 países y más de 120 mil visitantes que acudieron a conocer lo último en desarrollo aeronáutico y de exploración espacial, pasear en vuelos populares o ver las valientes acrobacias de los famosos “Halcones”.

Durante la semana que duró la muestra (27 de marzo al 2 de abril), se hicieron negocios por muchos millones de dólares, se exhibieron los últimos modelos de aparatos comerciales y de guerra, y se dictaron conferencias y foros sobre temáticas relacionadas, como “Wings of change, it's now or never" (“Vientos de cambios, es ahora o nunca”, de la IATA), "Nuevas Tendencias de Mantenimiento Aeronáutico", además de un seminario organizado por la Dirección de Sanidad de la Fach, en conjunto con la Fuerza Aérea de EE.UU. que dieron vida al Primer Congreso Latinoamericano de Medicina de Aviación y Evacuación Aeromédica, que analizó criterios y procedimientos de rescate aéreo. El programa de conferencias incluyó también el seminario titulado "El Poder Aéreo en la Política Externa del Estado" (?) con la participación de representantes de las Fuerzas Aéreas de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Italia, Inglaterra, Perú y Uruguay. Finalmente se concretaron reuniones donde se trataron temas de defensa, como en la VII Reunión de Comandantes Logísticos de las Fuerzas Aéreas de Latinoamérica, puesto en tabla por el Comando Logístico de la Fach.

La Fidae 2006, que estrenó una nueva ubicación en el sector norte del aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez partió en 1980 en la Base Aérea El Bosque, sin embargo debido al aumento tanto en el número las empresas participantes como de visitantes debió trasladarse en 1992 al Aeropuerto Los Cerrillos, pero éste tampoco fue su lugar definitivo puesto que fue vendido el año pasado a una empresa inmobiliaria para desarrollar allí un mega proyecto inmobiliario. Por supuesto la prensa se hizo allí presente durante esos días mostrándonos actividades y anécdotas de la feria; en las noticias de Canal 13 mostraron, por ejemplo, la entrevista a una mujer oficial de la fuerza aérea de EE.UU., piloto de un avión de combate F-16 que formó parte, según se explicó, de los grupos de operaciones de guerra en Irak, donde seguramente desde el “joistick” de su cabina “high tech”, ultra moderna, de costos astronómicos y casi secreta, disparó misiles contra la población civil de ese desgraciado país. Como si nada.

Quizás si para la mayoría de la población esta “cultura” de la aviación sea apasionante, y lo es también para mí en muchas formas, basta solamente con evocar el heroísmo de los pilotos que han arriesgado y entregado sus vidas en beneficio de la gente que vive en apartados rincones de nuestra región de Aysén, incluyendo a civiles y a miembros de la Fach, Carabineros y del Ejército. Sin embargo siempre me va a parecer obsceno el despilfarro enorme de dinero en máquinas voladoras pensadas para matar personas en lugar de salvarlas, y eso, si se sigue “glorificando”, no nos va a permitir jamás comprender que la comunidad tiene preocupaciones mucho más urgentes que un eventual conflicto armado donde poder usar esos aparatos, como ser la simple necesidad de contar con helicóptero nuevo que reemplace al que Carabineros perdió en nuestra zona y que realizaba un loable trabajo social y comunitario, además del policial. Y si en realidad somos lo suficientemente inteligentes, por el bien de las próximas generaciones, jamás debiéramos tener un conflicto bélico. Con nadie. ¿Entonces?

Tuesday, April 04, 2006

DON PABLO;
Por: Carlos Pérez Alvarado
(Colectivo Komité)

¿Quién negocia a nombre de la región con Endesa, como siempre Ud. plantea Sr. Galilea? ¿Los parlamentarios de la zona, incluyéndolo a Ud.? La última vez que recuerdo haber escuchado de una suerte de “negociación” fue en 1999 cuando, como representante nuestro en el Parlamento, le pidió al Presidente de la República que el dinero extra obtenido por la venta de Edelaysén, a un precio mayor del esperado, fuera invertido en programas en favor de los habitantes de esta región; lo apoyábamos en eso. Pero, como sabemos, la idea no tuvo aceptación en el Ejecutivo, el que ni siquiera se dignó analizarlo como posibilidad. ¿Negociarán las autoridades regionales? Le recuerdo que el último Intendente, en lugar de recibir a los ejecutivos de la transnacional, en su despacho y en un acto protocolar y de respeto como sucede en los países desarrollados, concurrió -él- a golpear las puertas de sus oficinas en Santiago. Si la postura del Gobierno se manifiesta a través de funcionarios abiertamente favorables a la iniciativa, no es posible esperar total imparcialidad. ¿Negociaría la comunidad? ¿Cómo? Sin una campaña fuerte de información sobre los beneficios y perjuicios de una iniciativa como ésta es muy difícil conformar algún referente ciudadano, con cierto poder de transacción.
Por otro lado, Ud. siempre coloca como ejemplo a Magallanes, que consiguió un beneficio especial por las faenas de extracción de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) en esa región. Este fondo de desarrollo (Fondema), creado por un proyecto de ley del ex Senador José Ruiz Di Giorgio y patrocinado por el Ejecutivo, entrega unos 10 mil millones de pesos a la XII Región. No obstante, esos dineros no siempre han sido bien aprovechados, por varios motivos; el primero es la existencia de un reglamento que complica la forma en cómo se usan o donde aplicarlos y también ha faltado capacidad de gestión en la región para poder invertirlos convenientemente.
Ud. sugiere que Endesa pague similares derechos de explotación por nuestros recursos hídricos. Dos alcances; Uno Enap es una empresa del Estado y no una transnacional cuyo fin último es el lucro y cuyos accionistas se reparten las utilidades en una ceremonia anual en Madrid. Y dos; ese fondo en Magallanes viene a significar exactamente el espíritu de un impuesto como el royalty, pero sabemos que en julio de 2004, a pesar de los 61 votos a favor y 8 abstenciones, no se alcanzó el quórum de 4/7 debido a los 41 votos en contra, incluyendo el suyo, para aprobar justamente un proyecto de royalty presentado por el Ejecutivo, y sólo cambió de opinión cuando la UDI propuso otro que obliga a las transnacionales a pagar un mísero 3% de sus utilidades al Estado chileno, frustrando, porqué no, un fondo regional de desarrollo para esas regiones mineras. Aquella vez dijo que “si bien lo ideal es no subir los impuestos, éste es el mal menor”.
Estamos de acuerdo en que pagamos la electricidad más cara de Chile, El consumo promedio de 249 KW., en Santiago cuesta $16.527, mientras en Coyhaique cuesta $26.632 (Fecrecoop, informe nº 30), sin embargo el precio se fija semestralmente tras un informe técnico de la Comisión Nacional de Energía y mediante decreto del Ministerio de Economía. La banda de precios establece un mecanismo con un tope para la variación de los costos, impidiendo que suban o bajen demasiado. Por lo demás, dudo que a Endesa, como parte del negocio, le convenga una disminución de las tarifas. Finalmente, señala Ud. que el país requiere de los recursos hídricos de Aysén para solucionar el problema energético que experimenta, no sólo por la creciente demanda sino por la necesidad de contar con una matriz energética “autónoma” sin tener que depender de otros países. Pero lo cierto es que entregar (gratis) estos caudales estratégicos a una empresa española no es precisamente un ejemplo de autonomía. Bueno, si se trata de resolver los problemas del resto del país a costa de una iniciativa de alto impacto social, cultural y ambiental en Aysén, deberíamos recordar que para el nivel central muchas veces nosotras/os “no existimos”, como Ud. mismo ha denunciado hasta el cansancio.

Monday, April 03, 2006

Don René;

DON RENÉ;
Por: Carlos Pérez Alvarado
(Colectivo Komité)

El viernes tuve oportunidad de escuchar una entrevista que le realizó un excelente equipo periodístico en la Radio Santa María, centrada exclusivamente en su postura con relación a la construcción de las megacentrales de Endesa en los ríos Baker y Pascua de nuestra región. Como un ciudadano más, que no votó por Ud., pero que reconoce la legitimidad que le otorga el sufragio popular desearía hacerle presente, con el debido respeto, algunas consideraciones basadas en la importancia del tema pues considero fundamental su parecer, como nuestro auténtico representante en el Parlamento. Ya conocemos la opinión clara y definida que tiene al respecto el Diputado Pablo Galilea (favorable al proyecto), así como la del Senador Antonio Horvath (bastante crítica, pero no de rechazo absoluto); al Senador Adolfo Zaldívar no le conozco su posición (¿alguien la sabe?), por lo que con esas declaraciones ya podríamos completar el cuadro.

De entrada voy a cuestionar dos de sus frases. La primera; “René Alinco se puede equivocar pero no le va a fallar a los trabajadores”, vendría a significar que ante la posibilidad de que Ud. efectivamente se equivoque, posee una pretexto que lo absolverá por lo que suceda. Piense que equivocarse significaría que la decisión acabó en una tragedia ambiental u de otro tipo. El costo por defender a Endesa podría ser desastroso y las centrales no se pueden desarmar después de construidas. Luego habló de un supuesto proyecto país “imparable”; una afirmación sencillamente falaz considerando que, a pesar de todo, se han parado proyectos como Trillium o Alumysa, al que Ud. precisamente se oponía, como quedó registrado en el documental de Luis Sepúlveda “Corazón Verde” (2002), donde le enrostra duramente a los parlamentarios de la zona (de ese entonces) por no jugársela por el medio ambiente. “Necesitamos trabajo, pero no a cualquier precio” agregaba, haciendo un llamado a defenderse de los monstruos de las transnacionales.

Apoyar el proyecto de Endesa significa estar de acuerdo con Jorge Rodríguez Grossi, con Hernán Sommerville (presidente de la patronal), con la derecha que controla los medios de comunicación y protege sus intereses, o con los defensores del neoliberalismo fundamentalista a quienes no se les pasa por la mente recuperar el control de un recurso estratégico como el agua, y que avala su entrega a capitales extranjeros, por el momento de España (mañana quizás alemanes). Endesa no viene a Aysén por una iniciativa filantrópica, o a solucionar un problema país, sino que a ganar dinero. Van a ofrecer muchos maravillas pero jamás hablarán de los perjuicios inevitables que conllevan sus miles de kilómetros de tendido, sus presas de 120 metros de altura que embalsarán miles de hectáreas de bosques y humedales como pocos en el mundo modificando en unos pocos años un clima y un paisaje que a la naturaleza le ha costado millones.

Además de reunirse con sus ejecutivos españoles para “negociar” condiciones, Ud. debiera estar exigiendo que Endesa devuelva los derechos de aprovechamientos de las aguas, entregadas a vil “cero pesos” durante el régimen de Pinochet, para que –en último término- sea el Estado chileno (como en los países desarrollados), el que construya las represas que sean imprescindibles, por razones estratégicas y no de negocios. Ello contribuiría a una eficiente política energética que considere alternativas como el gas boliviano (que implica superar la absurda enemistad con ese país, ¿no se lo dijo Evo?), y campañas para evitar el despilfarro de energía, que significa mayores ganancias aún para esas corporaciones. En lugar de estar proponiendo “capacitar” a nuestras/s campesinos para que trabajen a la pala, por unos pocos años, o cooperativas para administrar la energía que nos regalarían de los despojos que quedarán recién después de concluidas todas las obras, allá por 2018, Ud. debería estar apoyando iniciativas para que la mano de obra disponible sea ocupada en proyectos que se relacionen con la vocación ganadera, agrícola o turística de esa zona. En lugar de estar descalificando a la oposición con el argumento de que es gente “acomodada” (en realidad nadie tiene más plata que Endesa) debería conversar y debatir argumentos directamente con esa gente y escuchar sus legítimas razones.

Termino aceptando que se encuentra en un proceso de información sobre el tema esperando que primen en su definición final razones de bienestar general y no lógicas acomodaticias del partido liberal (PPD) al que ahora adscribe, y cambie ese discurso tan distinto al que tuvo en los tiempos de Alumysa.